El parto en casa: una tendencia contracorriente

ParteraEstas últimas semanas hemos vivido un bombardeo de noticias con el único objetivo de poner en entredicho la seguridad del parto en casa. A parte de que muchos de los datos ofrecidos son incorrectos, que se han emitido opiniones personales de ciertos profesionales como si fuesen datos objetivos, y que se ha tratado el tema desde el desconocimiento absoluto, no entiendo cómo se puede hacer un debate sobre seguridad de nada. La seguridad es algo objetivo, medible, que se basa en datos. Para saber si algo es seguro se hacen estudios, se estiman los riesgos que esa actividad produce y si se encuentra dentro de unos rangos de normalidad, se determina que lo es. A partir de ahí se puede hacer un sinfín de debates: Debates sobre las diferentes ventajas o desventajas del parto en casa, sobre si el coste del parto en casa debería ser asumido por la seguridad social, sobre si elegir un Hospital público, una clínica privada, casa de partos o el domicilio, pero un debate sobre su seguridad, en mi opinión esta fuera de lugar.

Yo he participado en muchas “discusiones” sobre las ventajas del parto en casa y el parto en hospital y mientras haya respeto, yo estoy encantada de discutir sobre ello, de aportar mis razones, mi conocimiento y mi experiencia sobre el tema y escuchar las razones por las que otras personas eligen el parto hospitalario y desde luego sabiendo de ante mano que la discusión quedará en tablas, porque ambas opciones son igual de válidas, igual de respetables. Sin embargo, los artículos aparecidos en las últimas semanas estaban tildados de sensacionalismo, de subjetividad, de ignorancia y de falta de respeto tanto a las familias que optan por esta opción, como a la profesionalidad de las matronas que nos dedicamos a ello. Se han ofrecido datos, que la única información que dan, es la falta de conocimientos que tienen algunos profesionales sanitarios y profesionales de la información de cómo interpretar los estudios.

 

La jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Centro Hospitalario San Pedro de Logroño asegura que el parto en casa es peligroso porque “en nuestro medio, alrededor de un 31% de los partos hospitalarios precisan de la intervención del especialista en Obstetricia y Ginecología”. Vamos a ver, estos datos informan de los riesgos en términos de parto eutócico, instrumental o cesárea, que tiene parir en un hospital, y más concretamente en el Hospital de Logroño. Estos resultados no se pueden extrapolar ni siquiera a otro hospital ¿Cómo puede este dato dar información sobre mortalidad materna y fetal del parto en casa? Esto solo se puede saber conociendo el porcentaje de muertes maternas y de recién nacidos entre las mujeres que han dado a luz en casa. Y resulta que según los estudios, este porcentaje es muy similar al del Hospital. Así que, los estudios deben ser específicos y tener una muestra representativa para poder sacar conclusiones. Sólo con datos de partos en casa podremos sacar conclusiones sobre los riesgos del parto en casa.

Además, las matronas que atendemos partos en casa, ya sabemos que hay un porcentaje de mujeres (sobre todo si es su primer hijo) que van a necesitar la intervención de un ginecólogo. Entre un 10 y 20% de las mujeres que inician el parto en casa va a requerir de un traslado y terminar el parto en el Hospital. Al igual que presuponemos que una mujer embarazada puede estar tranquila en su casa y si observa cualquier problema acudir al hospital, o si en alguna revisión del embarazo, la matrona o el ginecólogo observa la aparición de un riesgo, la deriva al Hospital, durante el parto pasa lo mismo. Las mujeres están acompañadas por matronas que por si alguien no lo sabe (y parece que no) es el profesional capacitado para atender el parto normal de manera AUTÓNOMA, y evidentemente también sabemos detectar los signos y síntomas que indican que algo se ha desviado de la normalidad. Y somos conscientes de la importancia de que haya un hospital cerca y así lo trasmitimos a las familias: El parto en casa es seguro entre otras cosas, porque hay Hospitales cerca. Así que, Doña Juana Hernandez, jefe de ginecología y obstetricia del Hospital San pedro de Logroño ante su afirmación “en todos los casos la supervisión última del parto también es responsabilidad del especialista” si con especialista se refiere al ginecólogo, la respuesta es un rotundo NO. Parece mentira pero es que ¿todavía en este País nadie sabe QUÉ es una matrona, CUÁL es su trabajo, CUÁL es su profesión y CUÁLES son sus COMPETENCIAS? El parto normal, de mujer sana y bebé sano es competencia de las matronas y lo pueden atender de manera AUTÓNOMA. Y el parto en domicilio también es competencia de las matronas.

Bien, sobre el término muestra representativa: La muestra representativa es aquel número mínimo de individuos necesario para hacer un estudio y poder sacar conclusiones. Llevamos quince días cuestionando la seguridad del parto en casa porque un bebé ha muerto tras un parto en casa. ¿Desde cuándo se pueden sacar conclusiones con un único dato, un único resultado? Nadie ha aportado el número de partos totales en casa, nadie sabe el número de bebés fallecidos en partos hospitalarios, solo se aportan datos que nada tienen que ver, pero aun así se concluye que el parto en casa es peligroso. ¿De verdad?

 

Otra cosa muy importante de los estudios es que deben ser actuales. Hoy en día cualquier programa de prevención, intervención sanitaria, métodos de diagnósticos, intervenciones quirúrgicas, etc, deben estar respaldados por evidencia científica actualizada. Pues bien, por lo visto esto vale para todo menos para el parto en casa. En cualquier debate, discusión o crítica sobre este tema siempre hay alguien que, para hacer dudar de su seguridad, recuerda los datos de mortalidad materna y de los recién nacidos en los partos de hace 100 años. El último en hacerlo ha sido nada menos que el jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Cruces Txantón Martinez-Astorquiza, Presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetrícia.

¿Cómo puede ser que datos de hace 100 años sean utilizados una y otra vez para descalificar la seguridad del parto en casa desoyendo las recomendaciones de organismos, asociaciones e instituciones que utilizan la evidencia científica actualizada? ¿Entendemos que significa la palabra “actualizada” dentro del término evidencia científica actualizada? Pues bien, datos de hace 100 años no pueden considerarse dentro de este concepto. Además de pasar por alto que esta mortalidad era más elevada en partos hospitalarios atendidos por médicos que en los partos domiciliarios u hospitalarios atendidos por matronas, no ha tenido en cuenta el resto de variables que también han cambiado desde entonces.

Hace 100 años las condiciones eran bien distintas a las de hoy en día, no había luz, no había calefacción, no había agua corriente…, en general las condiciones eran más duras que en la actualidad y muchas familias vivían en condiciones muy precarias. La mortalidad entonces era mayor, no solo durante el parto sino en todos los ámbitos (neumonías, tuberculosis, procesos gastrointestinales podían complicarse y llegar a ser mortales en personas de cualquier edad). La mortalidad de los menores de 5 años, en especial en el primer año de vida también era elevada y no oigo a los pediatras insistir en que los niños vivan en un Hospital durante la primera infancia porque la mortalidad de hace 100 años era mayor que en la actualidad.

La disminución de la mortalidad materna y de los recién nacidos durante el parto no se debe en gran medida en que ahora se dé a luz en los Hospitales, se debe sobre todo a la mejora en las condiciones antes mencionadas y también a tres factores muy importantes:

  • El lavado de manos por parte del personal sanitario. Cuando a principios del siglo pasado se descubrió que había “algo” (microorganismos) que parecía transmitirse a través de las manos de los médicos y comenzaron a desinfectarse las manos entre pacientes, la mortalidad comenzó a disminuir tanto en partos hospitalarios como en partos en domicilio.
  • El descubrimiento en 1928 de la penicilina. Fue a partir de este descubrimiento y de la consiguiente utilización de los antibióticos cuando se pudieron combatir las infecciones y la mortalidad empezó a disminuir de manera muy significativa dentro de la población. Ya que una de las mayores causas de mortalidad en el parto eran las fiebres puerperales, a partir de este momento también descendió la mortalidad de las mujeres y los niños en el nacimiento.
  • Los controles prenatales. La mejora de los controles prenatales, la aparición de la ecografía, analíticas etc, permite identificar los factores de riesgo. Hace 100 años prácticamente todas las mujeres parían en su casa, sin saber si padecían algún riesgo que aumentara la probabilidad de tener una complicación ya que no había controles prenatales y además no muchas mujeres tenían un Hospital cercano como para acudir si surgían complicaciones en el parto. Hoy en día, gracias a estos controles nos podemos anticipar a las complicaciones y saber de antemano que mujeres tienen un embarazo de bajo riesgo y cuáles no. Las revisiones durante el embarazo permiten a las matronas del parto en casa saber si se puede asumir o no el parto en el domicilio. Y una vez que ha comenzado el parto seguimos valorando, sin bajar la guardia, la aparición o no de indicios para saber si es necesario un traslado o no. Claro que pueden aparecer complicaciones que no permitan margen de actuación, pero el riesgo es muy pequeño, cada familia decide si puede asumirlo o no, y la existencia de estos accidentes obstétricos no parecen aumentar el número de muertes con respecto al parto Hospitalario.

 

Durante estos días, en algunos medios de comunicación, se ha tratado a las mujeres que paren en casa como irresponsables e irrespetuosas “porque ponen en peligro la vida de sus bebés” y eso no es así. Lo cierto es que el parto en casa goza de buenos resultados obstétricos y de una alta satisfacción de las familias que optan por esta opción.

Sobre las matronas del parto en casa, poco se ha hablado, es como si no existieran, como si fuesen a los domicilios de las familias que deciden parir en casa pero su presencia no fuese profesional. Las matronas del parto en casa estamos continuamente actualizándonos, aprendiendo, trabajamos durante el parto velando por la seguridad de la madre y el bebé, tenemos los mismos conocimientos que nuestras compañeras de hospital y ante signos de complicaciones actuamos en consecuencia. El riesgo de muerte materna o neonatal del parto en casa no es cero como no lo es tampoco el del parto hospitalario.

La familia que este mes ha perdido a su bebé en un parto en casa merece un respeto incondicional y absoluto: a su decisión, a su duelo y a su intimidad.

Los profesionales que le atendieron merecen respeto a su profesionalidad, respeto a su manera de proceder en esta difícil situación y respeto a su decisión de atender partos domiciliarios.

Como positivo destacar que desde el primer momento en que salto la noticia a la prensa, todas las asociaciones de matronas, colectivos de matronas, asociaciones que luchan por el respeto de las mujeres en sus embarazos, parto y postparto, matronas independientes, familias, etc se unieron para ofrecer su apoyo y respeto tanto a la familia como a los profesionales que les atendieron, para elaborar comunicados y dar información veraz sobre el parto en casa y demostrar que el colectivo de matronas es un colectivo comprometido.